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Subir y bajar el Mont Blanc en menos de 5 horas: nuevo récord

Samuel Equy y Mathéo Jacquemoud baten el récord de ida y vuelta Chamonix-Mont Blanc en 4h 41min 24s. Te contamos cómo lo hicieron y qué significa para el resto de mortales.

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Equipo La Cabra Que GuiaGuías de Aventura

Mientras la mayoría necesitamos un fin de semana entero para hacer cumbre en el Mont Blanc, dos franceses han ido, han tocado los 4.806 metros y han vuelto a casa en el tiempo que dura una jornada laboral con horas extra. Sin coche, sin remontes, a pierna.

Qué ha pasado

El 25 de abril de 2026, Samuel Equy y Mathéo Jacquemoud salieron a las 6:56 de la mañana desde la plaza de la iglesia de Chamonix (1.030 m) con un objetivo muy concreto: subir al techo de los Alpes y volver al mismo punto en el menor tiempo posible. Lo consiguieron en 4 horas, 41 minutos y 24 segundos.

La ruta de subida pasó por la Jonction, los Grands Mulets y el refugio Vallot antes de plantarse en la cumbre. Equy llegó arriba en 3h 41min, Jacquemoud un minuto después. El descenso, por la cara norte y con nieve dura y afectada por el viento, les llevó 1 hora y 40 minutos más.

Con ese tiempo, batieron el récord que tenía el italiano William Boffelli desde mayo de 2025 (4h 43min 24s) por apenas dos minutos. Puedes ver el desglose completo en Chamonix.net, que recogió la marca casi en directo.

Por qué importa (aunque no corras)

No hace falta seguir el circuito de skyrunning para que esto impresione. El Mont Blanc, para el común de los mortales, es una expedición de dos o tres días: acercamiento, refugio, madrugón, cumbre y bajada con las piernas hechas cisco. Equy y Jacquemoud se lo han comido de un bocado, ida y vuelta, en menos de cinco horas.

Jacquemoud, guía de montaña de 35 años y ya dueño de varios récords de velocidad, y Equy, de 29, miembro del equipo francés de esquí de montaña y ganador reciente de la Patrouille des Glaciers, no son corredores cualquiera. Son parte de ese grupo reducido de atletas que llevan el alpinismo de velocidad a un sitio donde casi nadie más puede seguirles.

Y ahí está la gracia del contraste: lo que para ellos es una mañana de entrenamiento fuerte, para el resto es directamente inalcanzable. No pasa nada. Nadie te pide competir con esto.

Lo que de verdad se puede sacar de aquí

El Mont Blanc sigue siendo un objetivo real para alpinistas con buena forma y la preparación técnica adecuada, sólo que a un ritmo completamente distinto al de un récord mundial:

  • La ascensión clásica se hace en dos días, con noche en refugio (Goûter o Cosmiques según la vía).
  • Requiere manejo de crampones, piolet y progresión en cordada por glaciar.
  • La época habitual va de junio a septiembre, cuando las condiciones de nieve son más predecibles.
  • Ir con un guía no es un capricho: en esta montaña, la ventana de buen tiempo y el estado de la nieve deciden si vuelves contento o no vuelves a tiempo.

El récord de Equy y Jacquemoud es una demostración de a qué nivel se puede llevar el cuerpo humano. Tu ascensión al Mont Blanc, o a cualquier otro cuatromil de los Alpes, no tiene por qué parecerse en nada a eso. Y está bien que así sea.

Nuestra parte del trato

No te vamos a cronometrar ni a pedirte que llegues arriba con la lengua fuera. En La Cabra Que Guía tienes guías de alpinismo que conocen el Mont Blanc y otros grandes picos alpinos al detalle, y que adaptan el ritmo al tuyo, no al de un récord. Tú pon las piernas y las ganas de hacer cumbre; el resto, que lo lleve alguien que se lo sabe de memoria.

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